Paso de migrantes por Darién tiene sus días contados, según EEUU, Colombia y Panamá


Las autoridades de Estados Unidos, Colombia y Panamá se comprometen a acabar con el tránsito ilícito de personas a través de la peligrosa selva del Darién, un paso usado mayormente por migrantes venezolanos que huyen del colapso económico y social de su país rumbo a Norteamérica, en medio de una crisis de alcance regional.

«Reconociendo nuestro interés y responsabilidad compartidos para prevenir el riesgo para la vida humana, desbaratar las organizaciones criminales transnacionales y preservar la vital selva tropical, los gobiernos de Panamá, Colombia y Estados Unidos se proponen llevar a cabo una campaña coordinada de dos meses para hacer frente a la grave situación humanitaria en el Darién», dice la declaración.

Los venezolanos no son los únicos extranjeros que pasan de manera irregular por el peligroso Tapón del Darién, pero son el mayor grupo nacional, según cifras oficiales. El tráfico irregular de migrantes de varias nacionalidades agrava problemas sociales, económicos y políticos en toda América Central y en la frontera de México con Estados Unidos.

El compromiso de parar este drama está recogido en una declaración conjunta de la ministra de Relaciones Exteriores de Panamá, Janaina Tewaney, el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Álvaro Leyva Durán, y el secretario de Seguridad Nacional de EE.U, Alejandro N. Mayorkas.

«Mediante esta campaña coordinada de sesenta días y una cooperación sostenida, los tres gobiernos tratarán de alcanzar los siguientes ambiciosos objetivos»:

  1. Acabar con el movimiento ilícito de personas y mercancías a través del Darién, tanto por corredores terrestres como marítimos, que conduce a la muerte y a la explotación de personas vulnerables por ganancias significativas.
  2. Abrir nuevas vías legales y flexibles para decenas de miles de migrantes y refugiados como alternativa a la migración irregular.
  3. Poner en marcha un plan para reducir la pobreza, mejorar la prestación de servicios públicos, crear empleo y promover oportunidades económicas y sostenibles en las comunidades fronterizas del norte de Colombia y el sur de Panamá, a través de alianzas internacionales entre instituciones financieras, la sociedad civil y el sector privado.

Esta reunión trilateral sirve de llamamiento a la acción para que toda la región se una para hacer frente a la migración irregular, en el espíritu de la Declaración de Los Ángeles sobre Migración y Protección.

Los tres funcionarios encabezaron delegaciones de alto nivel y se reunieron en Ciudad de Panamá para discutir los esfuerzos conjuntos para hacer frente a uno de los problemas más apremiantes de la región: la migración irregular, dijeron en un comunicado difundido este miércoles por el Departamento de Estado de EEUU.

La delegación estadounidense estuvo integrada por la administradora de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, Samantha Power, la comandante del Comando Sur de los Estados Unidos, la general Laura Richardson, y altos representantes de toda la Administración.

Los jefes de delegación reafirman y expresan su compromiso con la hoja de ruta establecida en el comunicado conjunto del 14 de febrero del presente año en Apartadó, Colombia, agregan.

«El Darién es uno de estos retos regionales. Cada año, decenas de miles de migrantes intentan cruzar la frontera entre Panamá y Colombia, poniendo sus vidas en manos de contrabandistas, y muchos perecen al intentar atravesar el traicionero terreno», expresa el documento.

Según los últimos informes de Migración Panamá, los venezolanos representan el principal grupo que sigue atravesando de manera irregular la selva del Darién.

En el primer trimestre de 2023 en total cruzaron la selva 87.390 personas de más de 35 nacionalidades, provenientes de América, Asia y Africa.

De ese total general 30.250 fueron venezolanos.

Pero en marzo pasado hubo un repunte del tráfico irregular de personas venezolanas por el Darién, con 20.816 venezolanos de los 38.099 extranjeros registrados en ese paso. Esto supone más de la mitad del total.

A comienzos de año menos venezolanos estaban cruzando la selva y solo 2.337 lo hicieron en enero, de un total de 24.634 extranjeros irregulares. Otros 7.093 pasaron en febrero (de 24.657).

No están claras las causas de este repunte de marzo, que se acerca otra vez a las cifras de 2022.

El año pasado en total 248.000 extranjeros cruzaron el Darién de manera irregular, y de ellos 150.327 fueron venezolanos.

De lejos les siguieron los ecuatorianos, con 29.356, los haitianos, con 22.435 y los cubanos, con 5.961.



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