¿De verdad Chávez sigue «ganando» en las encuestas?


Que Hugo Chávez todavía aparezca en los estudios de opinión con un buen porcentaje de popularidad parece sorprender a unos cuantos. Tanto que hasta el diario español El País publicó el 5 de marzo una nota titulada “Chávez gana en las encuestas 10 años después de muerto”, algo que quizás no es tan ajustado a la verdad pero que igualmente es un enfoque válido: más de 50% de aprobación no es cualquier cosa.

Es un asunto curioso y digno de análisis. ¿Es esto realmente así? ¿Qué dicen los sondeos de opinión? Buscamos respuestas con Luis Vicente León, quien figura como fuente principal del texto de El País y que con su firma Datanalisis ha mantenido un monitoreo constante sobre este tópico. Pero también consultamos a otras encuestadoras. Y sí, aunque se interprete de diferentes maneras, la popularidad del caudillo está ahí.

-¿Desde cuándo aparece Chávez con esa buena aceptación?

-Cuando Chávez murió, venía de ganar una elección presidencial y había generado la empatía de su enfermedad. Su muerte conecta emocionalmente a la gente con él y se queda congelada esa conexión en el tiempo, como una foto de Marilyn Monroe o James Dean, sin envejecer, sin deteriorarse y sin asumir la responsabilidad de los problemas futuros. Chávez fue capaz de endosar a Maduro parte de esa fuerza, la cual pulverizó en la campaña muy rápidamente.Pero Chávez se quedó ahí y nunca cambio dramáticamente. De 50 a 60% de aceptación ha tenido desde su muerte, de manera que aquí no hay nada nuevo. Y, por cierto, su diferencia con Maduro fue siempre muy amplia. Prácticamente desde el principio.

-¿Por qué las encuestadoras están midiendo eso si Chávez ya no está desde hace diez años?

-Porque Chávez es el símbolo del chavismo y de la revolución.Y se mide como referencia de su segmento y su legado. Porque ha sido usado durante años como anclaje de Maduro, es su símbolo, el que se usó en campañas, son los ojitos el símbolo del partido.La pregunta debería ser al revés: ¿cómo no medirlo y entender su movimiento?

-¿Qué lectura le da a esto, por qué tanta popularidad?

-Porque la gente recuerda una época mejor que la actual. Se concentra en su legado y él es inmune a los costos del mismo porque los problemas los asume el gobierno posterior. Chávez quedó en el imaginario popular. Es una especie de “peronización” del proceso.

-¿Acaso la opinión pública no identifica en Chávez la razón de que el país esté en la miseria?

-Es evidente que la población culpa a Maduro de la crisis y eso explica por qué su popularidad es baja. Solo 22%, contra un Chávez en 56%. Es decir, una mayoría que recuerda positivamente a Chávez y sin embargo cree que Maduro no lo representa ni sigue su legado.

-¿Esa popularidad de Chávez se le puede endosar o no al gobierno de Maduro?

-Como comenté antes, hay un gap gigante entre Chávez y Maduro. Tanto que luego de muchos años de tratar Maduro de usarlo como portaviones, ahora necesita independizarse y producir sus propios conectores. Ha reducido dramáticamente el uso de la figura de Chávez e intenta enviar sus propios mensajes. Incluso el personaje Súper Bigote te marca una diferencia gigante con su acción pasada.

-¿Esa popularidad le sirve al gobierno para ir cómodo a la reelección? ¿Quién es la otra figura chavista que aparece fuerte en las encuestas?

-La fuerza del chavismo y Maduro no es ser popular, es ser fuerte en el control institucional del país y sobre todo es la fractura severa de sus adversarios. La estrategia ganadora de Maduro es mantener esa fractura vigente y fomentar la abstención de sus adversarios para poder repetir lo que ha ocurrido varias veces en el pasado: el triunfo de una primera minoría. No me parece que es la popularidad de Chávez lo que les ayuda. Es su estatus de sostenimiento y la suerte de un adversario que también es débil.

No hay muchas figuras populares en Venezuela. En ninguno de los lados. Pero dentro del chavismo el líder más popular es -en realidad- Rafael Lacava, pues tiene una evaluación de gestión elevada, superior al 40%. Pero ese nivel no significa que vaya a ser candidato, porque él es más bien un ancla de Maduro y no se va a medir contra él de ninguna manera.

Y, segundo, la popularidad tampoco significa que puede convertirla directamente en votos. No veo en realidad ningún escenario real donde Maduro no sea el candidato del chavismo. Y aunque la política es muy relancina y todo puede cambiar en el tiempo, difícilmente un presidente en ejercicio que no tiene una amenaza creíble enfrente pero sí muchos costos de salida, permitiría que lo desplacen. Eso solo ocurriría por colapso interno de la revolución o por un error de cálculo que lo lleve a enfrentarse a una oposición que al final se unifica y participa mucho más de lo esperado.

Consultores 21: tampoco tanto

Saúl Cabrera es presidente de la firma Consultores 21. Sus números no coinciden con los de Datanálisis, por lo cual evade contestar las seis preguntas que se le hicieron a León. No obstante, concede analizar algunas de las aristas contenidas en estas interrogantes.

-¿Desde cuándo aparece Chávez con esa buena aceptación?

-Se parte de una premisa falsa al decir que Chávez tiene una imagen mejor que toda la dirigencia política y –además- despegada de la que tenga cualquier otro personaje vivo o actuando en la política en el país.La visión del diarioEl Paísno es cónsona con la realidad de Venezuela. Maduro ha tratado de pasar la página porque eso le quita puntos para sus propios fines.

En 1998 Chávez estaba alrededor de 50%. En el año 2000 llegó a tener 65% de aprobación; en 2002-2003, luego del paro general, estaba en 35% de popularidad; la suya y la de su gobierno. Tanto es así que retrasaron el revocatorio hasta que volvió a subir la aceptación. En 2010 tenía 40% de popularidad. En 2012, ya enfermo y con los inmensos gastos de la campaña, tenía 50% de apoyo. Y en diciembre de 2022, que volvimos a preguntar sobre Chávez, nos dio 37%.

Chávez tiene un poco más que lo que tiene el chavismo (entre 30 y 32%). De modo que si la premisa no es cierta, todas las preguntas que usted me hace no tienen sentido.

-Pero, ¿por qué todavía se le mide en las encuestas?

-No es descontextualizado en estudios de opinión pública. Yo podría preguntar por Bolívar, Boves, o Carlos Andrés Pérez. Nosotros empezamos a medirlo de nuevo, no es que lo vamos a medir todo el tiempo, pero sí cada tanto, para revisar esa idea de que Chávez es un supralíder. O “el galáctico”, como lo llaman.

-Ese 37% que le da a Consultores 21 también es una cifra alta. ¿El pueblo no identifica en Chávez la causa de la miseria que vive el país?

-Es que así estamos. El chavismo tiene un tercio de población que lo respalda, si bien Chávez tiene un poco más. Fueron los empresarios primero, luego la guerra económica, ahora las sanciones, pero 67% de la población cree que el culpable de la miseria es el gobierno, Maduro, y -por ende- Hugo Chávez. Lo que pasa es que como vivimos en un país atípico, cuando vamos a elecciones eso no se manifiesta. 

Chávez
AFP / Archivo

-¿Esa popularidad le sirve al gobierno para ir cómodo a la reelección? ¿Cuál es la otra figura chavista que aparece fuerte en las encuestas?

-El chavismo y Maduro, con todo el liderazgo del Psuv, comparten con Chávez el mismo porcentaje de la población. No es que la popularidad de Chávez va a ayudar a Maduro. Más de 90% de los que dijeron que Chávez les agrada son militantes del Psuv. ¿Es mucho o poco? La campaña lo dirá. Hay dos tercios de la población que no apoya al chavismo. De 7 venezolanos que no apoyan al chavismo, 5 son oposición.

¿Quiénes son los otros líderes? Diosdado Cabello, los hermanos Rodríguez, y a mediados del año pasado empezó a aparecer Lacava; esos son los liderazgos del chavismo.

Delphos: En torno a 50% siempre

Félix Seijas, presidente de la encuestadora Delphos, advierte que sus números tampoco coinciden con los de Datanalisis, pero sí le dan más altos en cuanto a la popularidad del fenecido Hugo Chávez.

-¿Desde cuándo aparece Chávez con esa buena aceptación?

-A Chávez siempre lo hemos estado midiendo. Hacemos esta pregunta: ¿Usted quisiera que Chávez estuviese vivo y en el poder? Eso siempre ha estado oscilando entre 40 y 50%. Desde que murió.

-Pero, ¿por qué se le mide si está muerto?

-Se mide para tratar de ver el chavismo como tal, bajo su figura, qué tanto arrastre tiene, si hay divisiones entre el chavismo y el madurismo…

-¿Acaso la opinión pública no identifica en Chávez la razón de que el país esté en la miseria?

-Chávez muere antes de que los síntomas de sus políticas empezaran a hacerse visibles. La percepción de la gente es que los problemas comenzaron porque él murió. Pero hay quienes piensan que la situación que tenemos depende de Maduro. Queda la otra mitad del país que no respalda al chavismo.

-¿Esa popularidad de Chávez se le endosa o no al gobierno de Maduro?

-No se le endosa al gobierno actual necesariamente. Los que piensan que con Chávez sí y ahora no, hacen diferencias. Los que fueron chavistas y están ahora con Maduro compran ese discurso de las sanciones, que pareciera que estuvieran ahí desde siempre.

-¿Quién es la otra figura chavista que aparece fuerte en las encuestas?

-La gente no duda de que Maduro va a ser el candidato. El chavismo nació como una estructura vertical y el que está en la cabeza está allí y punto. Son pocos los que se cuestionan si Maduro será el candidato o no. Por supuesto que desde hace mucho tiempo está Lacava con buenos números, pero simplemente son buenos números. De allí a que la gente considere que él va a ser el candidato hay una distancia larga, porque el mismo Lacava reafirma que el candidato es Maduro.



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