los mejores y peores momentos de una ceremonia muy… inclusiva


La entrega número 95 del Oscar dejó a una clara ganadora y un mensaje que parece dominará las próximas entregas y que empezó el año pasado con «CODA»: más que elegir a la Mejor Película, la Academia premia las buenas intenciones. «Todo en todas partes, a la vez» es el epítome de la inclusión por encima del propio contenido.

Los Premios, celebrados este 12 de marzo, también traían morbo por conoce «el después» de la bofetada de Will Smith a Chris Rock. Y claro, el presentador Jimmy Kimmel no dudó en hacer referencia al evento, aunque tampoco se cebó en lo sucedido ni abusó de chistes al respecto.

En general, fue una producción sobria, que sorprendió desde el inicio por cambiar el tono rojo de la alfombra por uno champán, que no pareció favorecer al desfile de estrellas. A continuación, lo mejor y lo peor de la noche.

Lo mejor de Kimmel

Esta es una ceremonia para el público estadounidense y sobre todo para los que vieron muchas películas en el año, incluidas las nominadas, por supuesto. Por eso muchas de las bromas de Kimmel pasan desapercibidas o no causan gracia.

Ejemplo de ello fueron los chistes sobre Nicole Kidman y unos comerciales que grabó para AMC o las referencias a las drogas y la amistad entre Seth Rogen y Steven Spielberg (el actor, defensor del uso de la marihuana forma parte de «The Fabelmans»). Incluso hubo burlas para las pérdidas millonarias que dejó «Babylon». Pero fue la referencia a la palmada lo que más generó risas.

«Si alguien en este teatro comete un acto de violencia, se le otorgará el Oscar al Mejor Actor y se le permitirá dar un discurso de 19 minutos», dijo el presentador. Y luego acotó que cualquiera que intentara atacarlo tendría que enfrentar a una lista de superhéroes, incluyendo el Mandalorian (Pedro Pascal), el hombre araña (Andrew Garfield), y el «hombre Fabel», en un juego de palabras con «The Fabelmans».

«Cinco actores irlandeses fueron nominados esta noche, lo que significa que es posible que haya otra pelea en el escenario esta noche», siguió Kimmel, en un broma que ataca el cliché de la personalidad de los irlandeses. Y luego, en medio de la ceremonia que se hacía larga, soltó: «Esta parte del show como que hace que extrañen un poco la bofetada, ¿cierto?».

En una ceremonia políticamente correcta resultó cómica la presencia de Jenny, una de las «protagonistas» de «The Banshees of Inisherin». Colin Farrell le lanzó un beso a la burra desde el público. Aunque Kimmel dijo que la habían traído desde Irlanda, lo cierto es que no era la original. Eso no evitó la lluvia de memes.

Otro «animal» se llevó la atención durante la presentación de los premios, aunque Kimmel no estuvo involucrado. Sucedió cuando Elizabeth Banks («Call Jane») entregó el premio a los efectos visuales, y su compañero fue una persona con un traje de oso, en referencia a la película «Cocaine Bear».

«Es como se vería el oso sin efectos visuales», bromeó Banks. Luego, cuando la persona con el disfraz empezó a actuar raro, la actriz le soltó: “¿Estás tratando de flirtear en este momento? ¡Espera hasta la fiesta posterior como todos los demás!”.

Finalmente, en una entrega demasiado larga, resaltó la ferocidad de “Naatu Naatu”, tema de la espectacular “RRR”. Era la primera canción india en obtener una nominación al Oscar y se ha llevado su estatuilla. La coreografía es realmente atractiva.

Quan, Fraser y Yeoh entre lo más atractivo

Fue una noche de regresos. Ke Huy Quan, aquel niño adorable con la gorra de los Yanquis de Nueva York en «Indiana Jones» y de los «Goonies», ahora con 51 años, recibió, como se esperaba, el Oscar a Mejor Actor de Reparto por su papel en “Everything Everywhere All at Once”.

Aunque no sorprendió su galardón, el actor que se había retirado de la actuación y se había convertido en coreógrafo de películas de acción, como X-Men, dio un discurso que conmovió a todos: «Mi madre tiene 84 años y está en casa viéndolo. Mamá, acabo de ganar un Oscar. Mi viaje empezó en una embarcación. Pasé un año en un campamento para refugiados y de repente estoy aquí». Y aseguró que vivía «El sueño americano», entre lágrimas, contagiando a los presentes.

Quan luego se reencontró con Harrison Ford, el protagonista de «Indiana Jones», y el abrazo quedó registrado como uno de los mejores momentos en la historia del Oscar.

Pero claro, el regreso más esperado era el de Brenda Fraser. Generaba expectativa lo que diría el actor de «The Whale», que se había alejado de los premios tras asegurar que fue sexualmente agredido por el director de la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood, en 2003. «Empecé en este negocio hace 30 años y las cosas no me resultaron fáciles», contó desde el podio.

«Quiero dar las gracias por este reconocimiento porque no hubiera podido hacerlo sin el resto del equipo. Es como si estuviera en una expedición buceando al fondo del océano y el aire me llegara únicamente a través de un tubito que vigilaba alguna gente importante en mi vida, como mis hijos:Holden y Leland y Griffin».

«Te quiero, Griffin», refiriéndose a su hijo mayor que es autista.También se acordó de sus compañeros de rodaje en la película. «Han puesto su corazón tamaño ballena para que podamos ver lo que hay en sus almas. Nadie más podría haberlo hecho, y es un honor para mí el que me hayan nombrado con ustedes en esta categoría», afirmó.

Finalmente, en cuanto a discursos emotivos, el de Michelle Yeoh fue clave. Es la primera mujer que se identifica como asiática en ganar el Premio de la Academia a la Mejor Actriz y se impuso ante la favorita Cate Blanchett (“Tár”) y las otras nominadas: Michelle Williams (”The Fabelmans”), Ana de Armas (“Blonde”) y Andrea Riseborough (“To Leslie”).

La actriz de 60 años dijo que el premio es «para todos los niños y niñas que se parecen a mí, que me están viendo esta noche.Esta es una luz de esperanza y posibilidades. Esta es prueba de que puedes soñar en grande, de que los sueños se hacen realidad.Y damas, no dejen que nadie les diga que ya pasó su momento, nunca se den por vencidas”.

Lo peor de la ceremonia

Las cortadas del discurso se vieron fuera de lugar. Siempre ha sido un tema de discusión debido a que algunos (los más famosos) siempre obtienen más tiempo para hablar, mientras que otros son interrumpidos de manera grosera o ni siquiera tienen su oportunidad. Este fue el caso de Judy Chin, co-ganadora del Premio de la Academia a Mejor Maquillaje y Peluquería por «The Whale». Literalmente fue sacada del escenario por la música y la co-ganadora Annemarie Bradley también fue pacada.

Los directores de la India, Kartiki Gonsalves y Guneet Mongadoble, ganadores por el documental»The Elephant Whisperers» fueron interrumpidos durante discurso de aceptación al igual que Charlie Mackesy y Matthew Freud,vencedores en el renglón de Cortometraje de Animación por “The Boy, the Mole, the Fox and The Horse”.

Por otra parte, a pesar de que la interpretación de «Naatu Naatu» fue atractiva, la ceremonia se sintió larga por el tiempo que consumen las interpretaciones de los temas principales de las películas. La ceremonia no iba por la mitad y ya se habían cantado cuatro, faltando una de las nominadas. Hay un problema de de tiempo y proporción que debe ser revisado en este sentido.

Lo raro

Precisamente, una de las cosas más raras en el Oscar sucedió durante la ejecución de Lady Gaga de Hold My Hand («Top Gun: Maverick»). En las redes sociales no pasó desapercibido y muchos tuiteros comentaron que hasta se veían «los poros» de la cantante por el excesivo acercamiento de la cámaras, que tomaron ángulos muy extraños durante su presentación. Y también destacó la oscuridad durante el tema.