Sentido, entendimiento y razón de votar


En estos días me han invitado a la inauguración del II Congreso Programático de Primero Justicia el 1 de marzo, el jueves 2 a la presentación del Plan para la Prosperidad del precandidato presidencial de Acción Democrática Carlos Prosperi y el martes 7 a la clausura del III Congreso Ideológico y Programático de Un Nuevo Tiempo. Saludo sinceramente esa inquietud en partidos muy influyentes en la oposición democrática por cumplir con una responsabilidad elemental que tienen como aspirantes a ser alternativa para los venezolanos. En este y otros espacios he venido insistiendo en la necesidad de llenar ese vacío.

Sobran las razones para no votar porque sigan los que están, lo que hacen falta es motivos para votar por una alternativa cuyo contenido y significado sea esperanzador. Y no votar lo descarto, ese es un error que no vuelvo a cometer.

Esta insistencia mía que como es sabido, no viene desde la crítica antipolítica sino como defensor que soy de la institución partidista, actor esencial en una democracia, sea para preservarla y cultivarla o, como nos toca, para recuperarla. Renovarla con bríos que aprendan de la experiencia para mejorar lo bueno y no reincidir en yerros y que se atrevan a la innovación hacia nuevas formas de convivencia civil libre y gobernanza más humanas por generadoras de prosperidad, justicia y respeto al medio ambiente como patrimonio de todos hoy y mañana.

Estas elaboraciones que cada partido hace y supongo que otros están haciendo o harán, deben confluir en un programa mínimo común que unifique sus propuestas, pues como se aspira que quien resulte con la nominación presidencial en la primaria del 22 de octubre reciba el apoyo leal y entusiasta de todos, no sería lógico que se considerara a ésta como un torneo donde uno o una impone sus opiniones y propuestas a los demás que estarían obligados a “calársela” como si de un ejército vencido se tratara. Estrategia convenida, propuestas tan motivadoras como creíbles y mensaje capaz de llegar para mover a una mayoría que quiere cambio y quiere creer que este es posible.

votar
Foto archivo

Recientemente la pluma ágil e inteligente de Ana Teresa Torres hace un reclamo al cual uno tiene que sumarse. Pide propuestas de soluciones bien pensadas, ideas acerca de cómo componer esto. A ello agrego lo que debe ser obvio, deben ponerse de acuerdo en lo que juntos plantearán al país ya que juntos presentarán como su candidatura, aquella que triunfe en esa elección primaria, para la cual ha acordado una comisión nacional muy bien acogida en la opinión que ha recibido y sigue recibiendo apoyos institucionales a la autonomía de su autoridad, por la confianza que generan sus integrantes.

Como ciudadano de este país que sigue terco en su deseo de que vayamos convirtiéndonos en una república, aspiro a que mi voto tenga significado. No definirlo por lo que rechazo, sino por el país al que aspiro.

Si en el polo margariteño el “cantar tiene sentido, entendimiento y razón” ¿Cómo no lo va a tener el votar, donde nos jugamos tanto?



Source link