Seguid el ejemplo que el béisbol dio


La última final vivida en el béisbol profesional venezolano entre Leones y Tiburones y todo lo que ha significado la disputa de la Serie del Caribe con el nuevo estadio y todo lo demás, ha enloquecido al fanático de ese deporte en el país y alcanzó hasta quienes, hasta ahora, rehusaban a ser atrapados por el guante y la pelota.

Venezuela ha vivido un resurgir con su pasatiempo de siempre, ayudado en buena parte por la puesta en escena de un espectáculo atractivo. Peloteros de Grandes Ligas vinieron a reforzar los equipos. Entradas agotadas, largas filas para encontrar un boleto para el Round Robin. Caracas-Magallanes a reventar y luego la guinda: la Serie del Caribe. A casa llena cada vez que juegan los Leones.

Más allá del debate sobre las prioridades existentes en materia social en nuestro país y el contraste que representa la opulencia de la Serie del Caribe, a la altura de cualquier torneo deportivo de alta factura internacional, lo cierto es que ha sido un rotundo éxito todo lo que está viviendo el béisbol. Y aquí apuntamos a lo principal: los propietarios, los directivos, dieron prioridad al espectáculo.

Cuando el espectáculo es atractivo, esa atracción es para todos: inversores, medios de comunicación, público, aficionado, deportistas. Todos se sienten atraídos y quieren ser parte de lo que está pasando. ¿O es que usted, amigo lector, no se sintió con las ganas de ir al nuevo estadio Simón Bolívar o fue para conocerlo?

A veces poco importa conocer los nombres de los miembros del roster del equipo que ganó. La experiencia, vivir el espectáculo, es lo que quieren todos. El disfrute en estos escenarios supera la competitividad, incluso lo meramente deportivo.

El fútbol tiene esa tarea pendiente. Las dos finales únicas de los dos últimos años, han sido atractivas para el público no futbolero, para los medios, para los inversores. Eventos bien organizados, atractivos, finales mediáticas, que han capturado la atención de aquellos que reniegan de nuestro fútbol. A la altura de lo que hemos vivido los últimos días con el béisbol.

Es difícil que el fútbol lo pueda lograr, pero el paradigma beisbolero está para quien se atreva a privilegiar el espectáculo. Digo que es difícil porque mientras la final del béisbol tuvo seis llenos a reventar, en el fútbol algunos equipos se apuraban a pagar sus deudas para poder salir al ruedo en la temporada 2023. El tema económico ha pegado duro, pero hay inversores que quieren intentar que cada encuentro de fútbol sea un espectáculo: Caracas dio puerta franca en su primer partido a quienes llevaran una camiseta de los Leones del Caracas y el incremento en el número de aficionados en el estadio realmente fue notable.

Entre futboleros hay una premisa: el aficionado llegará cuando haya un gran logro, como la clasificación al Mundial o un finalista de Libertadores. Sin embargo, hemos estado cerca de lograr captar la pasión del aficionado, pero lo hemos dejado perder. La inestabilidad institucional de los clubes, la diferencia en el manejo de cada uno de ellos y el vaivén de propietarios que tal como se enamoran de la inversión en el fútbol se desencantan, han sido grandes problemas para consolidar un fútbol realmente atractivo para la gente.

Si queremos que un canal de televisión invierta, el espectáculo debe ser atractivo. Todos quienes formamos parte del fútbol debemos comprometernos en que eso sea así. Desde nuestra posición, impulsar con seriedad y responsabilidad un fútbol atractivo para todos: directivos, comunicadores, árbitros, futbolistas. Entender que el espectáculo es lo primero y a través de él se alcanzarán objetivos planteados. Todos, unidos, deben dar un paso en común hacia eso. El anuncio reciente de la alianza entre la LigaFUTVE y Juega en Línea para adelantar un fantasy del fútbol nacional es un paso y la clave está en lo que puedan adelantar todos los directivos y propietarios en conjunto: en entender que el producto debe estar por encima de todo. Así ha hecho el béisbol y lo ha sabido capitalizar.

Hay un reimpulso del deporte profesional en Venezuela y el fútbol no puede quedar excluido. Está en los directivos y todo su entorno saber atajar la oportunidad. Lo que se invierte hoy puede generar frutos mañana. No todo es aspirar a clasificar a un torneo continental para ganar la plata que da CONMEBOL o vender un jugador al año: la idea es ir más allá, que el espectáculo sea rentable. Ahí está la clave del progreso.



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