Putin habría aprobado entregar a los separatistas el misil que derribó el vuelo MH17 en Ucrania


El presidente ruso, Vladimir Putin, habría decidido entregar a los seperatistas prorrusos el misil que derribó el vuelo MH17 de Malaysia Airlines en Ucrania en 2014, pero no hay pruebas para procesarle a él o a otras personas, informaron los investigadores internacionales este miércoles 8 de febrero.

El equipo internacional de investigación conjunta (JIT, por sus siglas en inglés) afirmó que existen «fuertes indicios» de que Putin aprobó el envío del misil a los separatistas prorrusos durante los combates ocurridos en el este de Ucrania en 2014.

Pero la investigación fue suspendida porque «se agotaron todas las pistas» sobre los responsables del derribo, que provocó la muerte de las 298 personas que iban a bordo del aparato.

El Boeing 777 de Malaysian Airlines, que cubría la ruta entre Ámsterdam y Kuala Lumpur, fue derribado el 17 de julio de 2014 por un misil BUK de fabricación soviética cuando sobrevolaba la región del Donbás, en el este de Ucrania, que ya estaba ampliamente controlada por los separatistas prorrusos.

El anuncio del JIT llega menos de tres meses después de que un tribunal neerlandés condenara a dos rusos y un ucraniano por la muerte de las personas que iban en el MH17, tras haber sido juzgados en ausencia.

«Hay fuertes indicios de que el presidente ruso decidió entregar el Buk TELAR a los separatistas de la RPD», declaró el JIT en un comunicado, aludiendo a la autoproclamada República Popular de Donetsk, en el este de Ucrania.

Según los investigadores, los responsables rusos incluso aplazaron la decisión de enviar armas a los separatistas ucranianos porque, en junio de 2014, Putin se encontraba en Francia para la conmemoración del Desembarco de Normandía.

Durante la rueda de prensa que ofrecieron en La Haya este miércoles, difundieron la llamada telefónica interceptada de un consejero que afirmaba que el retraso se debía a que «solo hay uno que decide […], el que está actualmente en una cumbre en Francia».

Pero como Putin tiene inmunidad por ser jefe de Estado, es imposible procesarlo, declararon los investigadores.

«Por mucho que hablemos de fuertes indicios, no se alcanza el listón [de tener] pruebas completas y concluyentes» sobre su papel en el incidente, agregaron.

«Pistas agotadas»

Los investigadores habían declarado anteriormente que el sistema de misiles BUK fue transferido desde una base militar rusa en Kursk y que estaban intentando averiguar quién formaba parte de la tripulación y quién de la cadena de mando.

Pero «la investigación llegó a su límite, se agotaron todas las pistas, así que la investigación fue suspendida», declaró el miércoles la fiscal neerlandesa Digna van Boetzelaer en rueda de prensa.»Las pruebas son insuficiente para otros procesamientos», añadió.

En noviembre, un tribunal neerlandés condenó en ausencia a los rusos Igor Guirkin y Serguei Dubinski y al ucraniano Leonid Jarchenko a cadena perpetua por su papel en el derribo del avión.

Moscú negó cualquier implicación y tildó ese veredicto de «escandaloso».

Pero la ministra australiana de Relaciones Exteriores, Penny Wong, y el fiscal general del país, Mark Dreyfus, dijeron el jueves que Rusia intentó repetidamente frenar la investigación, haciendo «imposible» recabar pruebas.

Indicaron en un comunicado conjunto que Australia «hará que Rusia rinda cuentas por su papel en el derribo del avión civil».

El JIT está compuesto por miembros de Países Bajos, Australia, Bélgica, Malasia y Ucrania, que fueron los países más afectados por el incidente.

Los jueces del proceso en Países Bajos declararon, al comunicar el fallo en noviembre, que el misil procedía de Rusia y que los sospechosos formaban parte de un grupo separatista controlado por Moscú. Pero ellos solo ayudaron a transferir el sistema de misiles a Ucrania y no lo dispararon.



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