La apariencia cuenta | El Estímulo


No solo las dinámicas de trabajo han cambiado. También, la solemnidad que existía a la hora de acudir al trabajo, cuidando la apariencia, respetando las reglas o códigos de vestimenta que otrora eran muy apreciadas.

Las razones específicas para este cambio tan radical en cuestión de años deben ser muchas. Pero, me inclino a pensar que particularmente en nuestro país ha habido una clara influencia del transitar por los años chavistas. Así vemos como normal a representantes del pueblo –diputados y asambleístas– vestidos como si fueran a una parrilla.

Estoy consciente de que la manera de vestir no está reñida con las cualidades personales y profesionales de un individuo. Además, es obvio que el buen vestir y el uso de corbata, por ejemplo, comenzó a ser prohibitivo ya que, al usarla, te convertías en un objetivo para delincuentes armados que interpretaban su uso con una posición económica privilegiada.

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Foto Andrea Piacquadio / Pexels

Pero mi artículo no va por ahí. Lo que intento explicar es lo que en algunas oportunidades he compartido desde este rincón: la importancia de la comunicación no verbal. Y sí, la forma en que nos presentamos y nuestra apariencia es una fuente de comunicación no verbal muy importante.

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Foto Andrea Piacquadio / Pexels

El experimento Superman

¿Por qué decimos que es tan importante?

Tal como lo comenta la conferencista española y experta en comunicaciones, Mónica Galán Bravo, “la apariencia afecta a nuestra credibilidad y a nuestra imagen pública. La credibilidad de una persona se construye a partir de la congruencia entre lo que esta dice, lo que hace y lo que trasmite su apariencia”.

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Foto Ono Kosuki / Pexels

No sé ustedes, pero yo concuerdo con tal afirmación. En definitiva, es más fácil presentar tus servicios acompañando tus cualidades con una fachada que refrende lo que intentes transmitir. Y ojo, no se trata de rebuscar para aniquilar el talento de los “mal vestidos”, se trata de respetar el acto en sí mismo, ganar la confianza de tu cliente potencial e incrementar las posibilidades de venta.

Existen varios ensayos para comprobar el poder que tiene la comunicación a través del buen vestir y aquí te compartiré uno muy peculiar.

La doctora  Karen Pine, profesora de psicología del desarrollo de la Universidad de Hertfordshire, pidió a un grupo de estudiantes que fueran a clase vestidos con la camiseta de Superman. Tenía una razón científica para ello: quería saber si la camiseta de héroe cambiaría sus pensamientos. ¡Y así fue!

Los estudiantes que llevaban la camiseta de Superman se describieron a sí mismos como más agradables, más fuertes y superiores al resto de los estudiantes. Por tanto,podemos concluir que la ropa afecta a nuestros procesos mentales y a nuestras percepciones, e influye y puede cambiar nuestra forma de pensar.

La fórmula presentada es simple: acompañar tus talentos a través de una vestimenta adecuada al entorno empresarial con el cual conectes y hacerlo cónsono con lo que quieres vender, te garantiza al menos una audiencia comprometida. Aunque es claro que al pasar a la acción la argumentación debe ser igual de contundente.

Una buena apariencia, sin excusas

En la firma que represento nos hemos cuestionado este tema por mucho tiempo y hacemos esfuerzos para entender la nueva dinámica que enfrentamos. Pero, está claro, la apariencia cuenta y debemos apostar a rescatar esa fórmula que nos empodera para sentirnos como los Superman del experimento realizado por la Doctora Pine.

No podemos argumentar siempre lo mismo, pulsando que la situación económica no da margen para construir una mejor apariencia.

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Foto Vlada Karpovich / Pexels

Algo tenemos que hacer y lo primero es alejarnos de las excusas. Problemas habrá siempre, pero si quieres crecer, el empoderamiento debe ser integral. De allí que imponer la cultura de respeto a los espacios profesionales y de vestimenta adecuada de acuerdo con las circunstancias debe ser una apuesta fija para crecer e influir mejor.

Además, te aseguro que vestir la ropa adecuada potenciará tu creatividad y te guiará a adoptar un pensamiento optimista y visión amplia, elementos necesarios para desarrollar tu liderazgo.



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