¿qué le ofreció Maduro a los pastores evangélicos?


La alianza del Gobierno de Nicolás Maduro y la comunidad evangélica de Venezuela va más allá de darle un espacio en la TV, la radio y la academia. El mandatario chavista les ofreció también el plan «Mi iglesia bien equipada», un proyecto hermano de «Mi casa bien equipada».

El anuncio lo hizo Maduro el jueves 19 de enero: «En nombre de Dios y nuestro señor Jesucristo, ordeno la ejecución de un nuevo plan, el plan Mi iglesia bien equipada, como un método de restauración y embellecimiento de templos, iglesias y casas parroquiales para que los feligreses cuenten con espacios dignos, donde puedan desarrollar su fe y el encuentro con Dios».

Durante un encuentro por el Día Nacional de la Pastora y el Pastor Cristiano Evangélico, el líder del chavismo indicó que el cuerpo encargado de cumplir la orden es la Misión Venezuela Bella, cuya función es recuperar y embellecer espacios públicos.

Promesas del pasado y el presente

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En la jornada, Maduro dio un balance de obras e infraestructuras presuntamente rehabilitadas: 500 iglesias con mejoras de infraestructura, 245 templos intervenidos, 915 pastores de Venezuela han sido censados para brindarles protección social (bonos del Sistema Patria).

La posición de Maduro no es nueva, menos en época de elecciones. Entre 2017 y 2018 hizo alianzas con la comunidad evangélica para beneficiarlos social, religiosa y políticamente.

Entonces, el vicepresidente del Consejo Evangélico de Venezuela, José Piñero, se pronunció sobre las acciones del mandatario: «Que me conste o no, no puedo decir más que lo que es público (…) Vemos, de pronto, un intercambio de favores. Por un lado la adherencia de un grupo y del otro las promesa del otro pero no puedo afirmar tácitamente la motivación de uno y otro. La puedo intuir, la puedo sospechar pero sería mi interpretación personal (…) Mi interpretación es que sí (hay intercambio de favores)».

Sobre esos hechos, el politólogo Guillermo Aveledo también manifestó su opinión sobre el acercamiento ante los comicios: «Frente al evangelismo en Venezuela se mezclan dos cosas: por uno (una respuesta a) el antiprotestantismo de un sector católico más conservador pero también un conflicto de clase».

«La mayoría de los católicos en Venezuela son de clases bajas, (acercarse a ellos) refuerza los estereotipos de una revolución popular frente a la clase media mas bien agnóstica, mas bien antirreligiosa o, en todo caso, no fanática», sentenció Aveledo en 2020.

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«Me voy a meter a pastor evangélico»